La ciudad de Benicàssim (Castellón) ha acogido durante una semana la 31ª edición del Rototom Sunsplash, que ha reunido a 169.000 personas de casi un centenar de países. Los asistentes han disfrutado de conciertos, actividades culturales y propuestas de concienciación social y ambiental. El director del festival, Filippo Giunta, presentó el balance oficial tras la clausura, destacando la lealtad del público en un contexto complejo para el sector musical europeo.
La celebración, que comenzó el 16 de agosto con una 'Welcome Party', registró una media diaria de más de 26.000 asistentes, una cifra similar a la edición anterior. La participación incluyó aproximadamente 13.000 menores de 13 años y 7.100 personas mayores de 65 años, reflejando la diversidad generacional del festival.
El Rototom Sunsplash ha confirmado su carácter internacional, con visitantes procedentes de casi cien naciones, siendo España, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido los mercados principales. La presencia de público de lugares como Kenia, Corea del Sur o Venezuela refuerza su perfil global.
El pensamiento crítico y el activismo social y ambiental han sido ejes centrales. El Foro Social, coordinado por la Fundación Exodus, atrajo a más de 1.100 asistentes a sus debates, abordando temas como la emergencia climática con la participación de la activista Vandana Shiva, la crisis de vivienda y la lucha contra el lenguaje racista con colectivos como ‘Top Manta’.
En materia de sostenibilidad, el festival ha reforzado su estrategia verde. La instalación de 54 puntos de agua potable ha evitado la emisión de unas 300 toneladas de CO₂. Además, se ha implementado un sistema de baterías solares para reducir el consumo diésel y el recinto se ha adaptado como refugio climático con zonas de sombra y puntos de descanso. Los horarios se reestructuraron para evitar las horas de más calor, un cambio bien recibido por el público.
La propuesta gastronómica ofreció un viaje culinario por países como Senegal, Argentina, Japón, India o Jamaica, con 25 platos del mundo y opciones vegetarianas, veganas y de kilómetro cero.
En cuanto a la programación musical, Giunta destacó la capacidad del festival para evolucionar hacia nuevos horizontes sonoros, con un giro hacia el dancehall en diálogo con el sonido roots. El objetivo era alcanzar a un público más amplio sin perder la esencia reggae. El Rototom Sunsplash regresará a Benicàssim en agosto de 2027.




