La cita, que se realiza desde el año 1998, ha vuelto a llenar el espacio al aire libre situado cerca de la Torre de San Vicente. Durante la velada, el público ha podido disfrutar de trece coreografías que han combinado estilos clásicos y contemporáneos, demostrando la calidad artística de los participantes.
Previamente a la gala final, el IES Violant de Casalduch ha servido como sede para un proyecto formativo de dos semanas. En este periodo, los alumnos han podido perfeccionar su técnica y compartir experiencias con maestros y coreógrafos de reconocido prestigio internacional.
El evento ha contado con la participación de profesionales de diversas compañías e intérpretes procedentes de conservatorios y centros especializados. El objetivo de la iniciativa sigue siendo, tras casi tres décadas, la unión entre la experiencia de los veteranos y la juventud de los nuevos talentos para fomentar el crecimiento de esta disciplina artística.




