Durante dos jornadas, una veintena de investigadores, comunicadores y profesionales han reflexionado sobre la necesidad de transformar los discursos sobre la crisis climática, superar la polarización y situar la transición ecológica en el centro del debate público. La intervención de clausura de Odile Rodríguez de la Fuente, divulgadora ambiental, ha destacado la importancia de reconsiderar el lugar del ser humano en la naturaleza y su responsabilidad para la recuperación del planeta.
La ponencia inaugural del profesor François Gemenne, especialista en cambio climático, planteó la necesidad de revisar las formas de comunicar la crisis climática, superando los discursos que no conectan con la ciudadanía para generar comprensión y compromiso social. El congreso ha subrayado la importancia de encontrar nuevas maneras de trasladar el conocimiento científico y convertirlo en un motor de transformación.
Los debates han analizado la intersección entre las agendas mediáticas y políticas y su influencia en la percepción social de la crisis climática, poniendo de manifiesto la dificultad de mantener la transición ecológica entre las prioridades públicas ante horizontes temporales más cortos. Se ha concluido que es necesario combinar una visión estratégica a largo plazo con una comunicación que muestre los efectos tangibles de la transición en la vida cotidiana.
Los expertos han coincidido en la importancia de superar planteamientos simplificadores y promover el diálogo para gestionar la complejidad de la transición ecológica, incorporando las interdependencias entre el cambio climático, el agua, los océanos y otros sistemas naturales. También se ha abordado la transformación del ecosistema informativo, especialmente por la influencia de las redes sociales y la inteligencia artificial, y la responsabilidad de los profesionales para combatir la desinformación.
El congreso ha concluido que la magnitud de los desafíos ambientales exige pasar de la preocupación a la acción y de la confrontación a la construcción de consensos. La comunicación adquiere una responsabilidad estratégica para contribuir a generar las condiciones sociales necesarias para afrontar estos retos, basando el debate público en el conocimiento científico, la escucha y el compromiso colectivo.




