El partido, surgido durante el pasado Festival de Cine de l’Alfàs del Pi, reunió a dos equipos unidos por su pasión por el fútbol y su compromiso con un deporte sin barreras. La concejala de Bienestar Social, Marisa Cortés, acompañó a los conjuntos, destacando el valor de iniciativas como esta para fomentar la inclusión y la participación de todas las personas en la vida deportiva y social del municipio.
Cortés señaló que "el deporte tiene una enorme capacidad para unir a las personas, derribar prejuicios y demostrar que lo importante es participar y disfrutar en equipo". También puso en valor el trabajo de Titanes Sin Barreras y la implicación de Ciruelas Claudias en una iniciativa que transmite valores de igualdad y respeto.
La jornada fue más allá del partido, con una experiencia de convivencia que incluyó una comida conjunta en un ambiente de amistad. Ciruelas Claudias obsequió a Titanes Sin Barreras con una bufanda conmemorativa, y Titanes entregó una placa de agradecimiento. FEDI-CV también entregó una medalla a cada jugador de Titanes.
Durante la jornada, Titanes Sin Barreras nombró a Manolo Jiménez socio de honor. El origen del encuentro se remonta a un coloquio del Festival de Cine de l’Alfàs del Pi, donde los integrantes de Titanes retaron a las actrices Sofía de Iznájar y Bruna Lucadamo a disputar un partido. Sofía de Iznájar asistió, mientras que Bruna Lucadamo no pudo por problemas de transporte.
Titanes Sin Barreras, que cumple tres años, cuenta con 25 jugadores con diversidad funcional de ocho municipios de la comarca. El equipo entrena dos días por semana y disputa un partido mensual en la liga FEDI-CV, utilizando el fútbol como herramienta de inclusión.
Ciruelas Claudias nació en Madrid tras el rodaje de la película ‘Pioneras. Solo querían jugar’, un conjunto femenino aficionado que mantiene vivo el espíritu de lucha por la igualdad en el deporte.
La película ‘Pioneras. Solo querían jugar’, dirigida por Marta Díaz de Lope Díaz, recupera la historia de las primeras mujeres que jugaron al fútbol en España en los años setenta y recibió la Biznaga de Plata Premio del Público en el Festival de Málaga.
El encuentro puso en contacto dos iniciativas con una misma visión del deporte como espacio abierto a todas las personas, reforzando la convivencia y la sensibilización sobre la diversidad funcional y la igualdad de oportunidades.




