El hombre, de 43 años y de origen chileno, presuntamente habría cometido una quincena de estos hurtos en diversos establecimientos hoteleros de la ciudad. Su método consistía en aprovechar los momentos en que los clientes se levantaban de la mesa para servirse la comida, utilizando una prenda de vestir a modo de "muleta" para ocultar la acción y sustraer carteras, teléfonos móviles y bolsos.
La investigación se inició a raíz de varias denuncias presentadas por perjudicados que describían un modus operandi similar. Las víctimas relataban cómo dejaban sus objetos personales sobre la mesa o colgados en la silla mientras acudían al buffet.
Según las indagaciones policiales, el arrestado seleccionaba a sus víctimas desde el exterior de los comedores y, al detectar una oportunidad, accedía al establecimiento para cometer el hurto. Tras su detención, ha sido puesto a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de Benidorm.




