Los trabajos, que se prevé que finalicen en octubre, implican la restricción de tráfico en uno de los carriles, una medida similar a la que ya estuvo vigente hasta finales de julio. La circulación en dirección al centro urbano se mantendrá abierta.
El Alcalde, Marcos Zaragoza, explicó que la fase final de la ampliación del tablero del puente se ha reanudado para completar los trabajos. Recordó que el puente se abrió provisionalmente durante las Fiestas de Moros y Cristianos y se mantuvo abierto durante agosto, retomándose ahora las obras para cumplir los plazos.
Zaragoza admitió que el reinicio de las obras comportará molestias para vecinos y conductores, pero subrayó la necesidad de estas restricciones para asegurar la finalización de la ampliación.
El Alcalde señaló que el proyecto se ha alargado en el tiempo debido a la decisión de modificar el plan original para ampliar el tablero y garantizar la seguridad de la infraestructura, adaptándola al tráfico actual.
El concejal de Urbanismo, Pedro Ramis, recordó que el proyecto inicial solo preveía un ligero aumento de la anchura de las aceras, mientras que el nuevo proyecto las amplía hasta los 2,4 metros y mejora la estética general. La inversión asciende a 858.387 euros, con adjudicación a la empresa Pavasal.
Las actuaciones incluyen una nueva losa de hormigón que aumentará la anchura del puente en medio metro por cada lado, alcanzando un total de 11 metros de anchura (6,20 metros de calzada y 2,4 metros de aceras). También se mejorarán las redes de agua potable, telecomunicaciones, drenaje, así como el alumbrado y los semáforos, y se renovará el pavimento y el entorno urbano.
El puente de Cervantes, construido entre 1840 y 1878, es una conexión clave para vehículos y peatones. La infraestructura cuenta con cinco bóvedas de ladrillo y cinco arcos de medio punto de 9 metros de luz. Una ampliación realizada hacia 1950, con una tipología de ribera, generó problemas estructurales que llevaron a la suspensión de las obras en julio de 2025.
El proyecto de restauración, redactado en 2021, se centraba inicialmente en reparar daños por humedad y filtraciones. Sin embargo, durante los trabajos se detectaron deficiencias en ampliaciones anteriores, motivo por el cual el gobierno local decidió modificar el proyecto para garantizar la durabilidad y mejorar la accesibilidad de la infraestructura.




