La situación de los pinos secos y muertos en Xàbia es alarmante, con miles de árboles afectados por la sequía y la plaga del Tomicus destruens. Las masas forestales de la Marina Alta se encuentran en un estado crítico, y los árboles muertos, a menudo de gran porte, permanecen apilados durante meses en zonas verdes, como cerca de la Granadella.
El paisaje es desolador en numerosos parajes de Xàbia, incluyendo el Montgó (la ladera de sol), Tossal Gros, la Granadella y el Portitxol. La proximidad de urbanizaciones a las pinares (interfaz urbano-forestal) incrementa el riesgo de incendios, como ya se ha evidenciado en anteriores fuegos en la Granadella y el Cabo de San Antonio.
El problema se extiende hasta puntos turísticos, como el mirador del Cabo de la Nao, donde decenas de pinos muertos y un gran árbol tronchado son visibles. Además del riesgo de incendio, la muerte de los pinos en los acantilados de la Falzia y el Cabo Negro agrava el riesgo de erosión y desprendimientos.
Una de las imágenes más llamativas del desastre se encuentra en una zona verde al inicio de la carretera de la Granadella, donde una gran acumulación de troncos y ramas secas permanece apilada desde hace meses. Además, en la senda hacia la cala Sardinera, varios pinos caídos han afectado la barandilla, dificultando el paso.




