Los datos de Avamet confirman que la comarca ha estado en un auténtico horno durante toda la madrugada, sin ofrecer tregua térmica en ningún momento. A las 00:30 horas, Dénia ya registraba 35 grados, mientras que otros municipios como Pedreguer, Ondara, Orba y Murla marcaban 32 grados. A las 4:30 de la madrugada, la temperatura subía hasta los 35 grados en Parcent y 34 grados en Calp, alcanzando los 37 grados en La Vall d’Ebo a las 6:25 de la mañana.
Estas cifras evidencian una noche ecuatorial para toda la Marina Alta, especialmente después de un miércoles ya marcado por temperaturas superiores a los 40 grados, que activaron la alerta naranja. La sensación es de desesperación al comprobar que, tras un día tan extremo, el caluroso horno continuaba encendido durante la noche.
La mala noticia es que la canícula persistirá. Tanto este jueves como mañana viernes, la Marina Alta permanecerá en alerta amarilla por las elevadas temperaturas. Aunque se prevé un ligero descenso para el fin de semana, se espera que el bochorno continúe la próxima semana, con máximas que podrían alcanzar los 42 grados en el interior norte de la comarca el lunes 20 de julio.




