El establecimiento, que figuraba en el registro de la Generalitat Valenciana como una entidad dedicada al naturismo y a las medicinas alternativas, funcionaba en realidad como un punto de venta de sustancias estupefacientes. Los agentes iniciaron la investigación tras observar un movimiento constante de personas que entraban y salían del local de manera apresurada, una situación que había provocado malestar en el vecindario.
Durante las vigilancias, los investigadores confirmaron que el club permitía el acceso a cualquier persona, sin necesidad de ser socio, y que muchos de los clientes eran extranjeros que pasaban sus vacaciones en la localidad. La asociación ya había sido objeto de indagaciones policiales desde el año 2025 por el mismo modus operandi.
En el operativo de entrada y registro, autorizado judicialmente, se intervinieron más de dos kilos de marihuana, un kilo de hachís, cientos de cigarros preparados y una cantidad de dinero en efectivo. Entre los detenidos se encuentran los trabajadores que gestionaban la apertura y el suministro de la droga, así como los miembros de la junta directiva de la asociación.




