La investigación, publicada en Physical Review Letters, mejora los modelos de producción de elementos químicos pesados por las estrellas y resuelve un enigma conservado durante miles de millones de años sobre la composición de diminutas partículas atrapadas en meteoritos primitivos.
El experimento se realizó en la instalación n_TOF del CERN, el laboratorio europeo de física de partículas, y ha permitido determinar la captura de neutrones del niobio-94, una reacción hasta ahora no medida experimentalmente en las condiciones estelares relevantes. Esta medida reduce la incertidumbre de los modelos estelares y permite reproducir con éxito las cantidades de molibdeno-94 observadas en el polvo presolar.
César Domingo Pardo, investigador del CSIC en el IFIC, destaca la relevancia del niobio-94 para entender la abundancia de molibdeno. La competencia entre la desintegración beta hacia molibdeno-94 y la captura de neutrones hacia niobio-95 determina la proporción final de este elemento.
Los nuevos resultados, incorporados a modelos avanzados de evolución estelar, confirman la importancia de las grandes infraestructuras científicas internacionales y la colaboración entre instituciones como el IFIC, IFW Dresden, el Institut Laue-Langevin (ILL) y el Paul Scherrer Institute (PSI) para avanzar en la comprensión del origen de los elementos químicos.
A pesar de resolver una parte importante del misterio, el estudio abre nuevas vías para futuras medidas experimentales sobre otros procesos nucleares que afectan al niobio-94, contribuyendo a mejorar los modelos de nucleosíntesis y la comprensión de la formación de la materia en el universo.




