La dificultad para acceder a una vivienda y la precariedad laboral son las dos principales preocupaciones personales de los jóvenes valencianos (entre 18 y 35 años), afectando a un 24,5% y un 23,4% respectivamente. La inflación sigue a mayor distancia con un 13,9%. Estos datos provienen del Barómetro Municipal de Opinión Ciudadana, realizado sobre una muestra de 2.100 residentes.
A nivel estatal, la preocupación por la vivienda se acentúa hasta el 33,3% y el empleo al 26,6%. Los jóvenes valoran la dificultad de acceso a un inmueble con un 9,0 y las condiciones laborales con un 9,1 en una escala de 1 a 10.
Actualmente, solo el 42,6% de los jóvenes valencianos está emancipado, mientras que el 55,1% vive aún en el domicilio familiar. Las causas principales para seguir viviendo en casa son los estudios (41,8%), la falta de recursos económicos (28%) y la dificultad de acceso al mercado inmobiliario (10,5%).
De los jóvenes que sí se han independizado, el 61,6% vive de alquiler, frente al 16,5% que tiene una vivienda comprada con hipoteca. La mayoría (52,4%) se independizó entre los 18 y 23 años.
La dependencia económica es alta: solo el 30,7% de los jóvenes se mantiene exclusivamente con sus propios recursos. Un 35,6% depende al 100% de su familia.
La dificultad para consolidar un hogar propio se refleja en la natalidad: el 81,2% de los encuestados no tiene hijos, aunque un 41,2% desearía tener dos.




