El objetivo principal de esta intervención medioambiental es aumentar la presencia de sombra y reducir el impacto climático, según ha informado el consistorio. La reforma, que ya ha abierto provisionalmente los carriles de tráfico rodado, se encuentra en su recta final.
Esta premisa de generar más sombra fue clave en la redacción del proyecto definitivo, enmarcado dentro del plan municipal para incrementar las zonas verdes urbanas. Ya se han realizado pruebas piloto, como la instalación de toldos en las plazas de España y de América.
El gobierno municipal mantiene esta línea en otros proyectos, como la próxima reforma de la plaza San Agustín, que incluirá 308 metros cuadrados de pérgolas y la plantación de 69 árboles nuevos para crear espacios de sombra.
El proyecto de Giorgeta-Pérez Galdós prevé la plantación de 644 ejemplares de arbolado y más de 6.800 metros cuadrados de zonas verdes. Se han diseñado soluciones específicas para favorecer el desarrollo de los árboles y generar sombra efectiva.
Los árboles en zonas de pavimento duro se plantarán en alcorques amplios, algunos de ellos corridos y vegetados para potenciar la presencia de verde a nivel del suelo. Estos alcorques se rellenarán con especies arbustivas y una capa de restos de poda triturados para conservar la humedad.
La memoria del proyecto también contempla alineaciones de arbolado en ambas aceras. En la acera este, se plantea una alineación para generar sombra sobre el carril bici y el tránsito peatonal. La mediana central se mantendrá con las Washingtonia robusta existentes y se añadirán nuevas especies.
La obra incorpora, además, una nueva red de riego sectorizada en once sectores y 54 subsectores, con distintas tipologías según la zona (ajardinadas, jardineras y alcorques) para garantizar el abastecimiento adecuado de las nuevas zonas verdes.




