Tras ocho días de actividad intensa, la capital del Turia ha despedido la cita deportiva internacional dedicada a la diversidad. Más de 10.200 deportistas procedentes de 81 países han participado en 37 disciplinas diferentes, convirtiendo la ciudad en un espacio de convivencia y reivindicación de valores inclusivos.
El acto ha seguido el protocolo habitual con el desfile de las delegaciones y la entrega de la bandera de la Federación de Gay Games a la representación de Perth, que organizará el evento en 2030. Este traspaso simboliza el viaje de los juegos hacia el otro extremo del planeta, recuperando la tradición australiana en el movimiento deportivo.
La jornada ha contado con diversas actuaciones musicales y un espectáculo pirotécnico disparado desde la Plaza de la Afición. La organización ha destacado la elevada participación de esta edición, que ha atraído a miles de visitantes y ha generado un impacto económico significativo para el sector turístico y hostelero de la ciudad.
A pesar del clima de convivencia en las sedes deportivas, la celebración ha estado marcada por un contexto de fuerte división política y social en el ámbito local, con debates sobre el papel institucional del Ayuntamiento y la postura de diversas asociaciones históricas.




