El balance técnico, que revisa el estado de la infraestructura desde 2016, pone de manifiesto que el ritmo de puesta en servicio es insuficiente. Actualmente, solo el 36% del trazado está operativo, una cifra que permanece estancada en los últimos meses. Según el informe, el reto principal ya no es solo iniciar las actuaciones, sino culminarlas y garantizar su conexión efectiva.
Diversos puntos estratégicos, incluyendo tramos en la Comunitat Valenciana, Murcia y Andalucía, han visto cómo las fechas previstas para 2023, 2024 y 2025 se han desplazado hacia 2026, 2027 o incluso más allá. Esta situación genera preocupación en el sector empresarial, que advierte sobre la pérdida de oportunidades para atraer inversión y reforzar la competitividad logística.
En el caso valenciano, las obras para transformar al tercer carril entre Castellón y Valencia continúan en marcha, mientras que el canal de acceso a la capital valenciana tiene el horizonte fijado en 2028. Al mismo tiempo, el movimiento insiste en la necesidad de acelerar el túnel pasante para separar el tráfico de viajeros del de mercancías.




