El complejo de comunicaciones espaciales de la NASA, situado en las afueras de Robledo de Chavela, se encuentra en una "situación crítica" debido al avance de un incendio forestal que ya ha obligado a desalojar a más de 60.000 personas en la zona. Según las primeras informaciones, todo el personal del centro ha sido evacuado mientras las llamas se acercan a las instalaciones. Aunque fuentes gubernamentales confirman que no hay grandes afectaciones reportadas, existe una gran preocupación por el posible compromiso de uno de los tres nodos mundiales encargados del seguimiento de misiones espaciales interplanetarias, incluyendo los robots exploradores de Marte y la antena que captó la señal del alunizaje del Apolo 11.
La Red de Seguimiento Global de la NASA, de la cual el centro madrileño es un nodo esencial, está amenazada. Las autoridades locales y la Embajada de los Estados Unidos, propietaria oficial del centro junto con el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y el Ministerio de Defensa, trabajan de manera coordinada para evaluar el impacto. Fuentes de la administración estadounidense han confirmado la entrada del fuego en el recinto y han indicado que cualquier daño será valorado cuando sea seguro. Mientras tanto, las tareas científicas se han transferido a las instalaciones de California para garantizar la continuidad del servicio.
El Deep Space Communications Complex de Madrid (MDSCC), con más de 60 años de operatividad, es uno de los tres nodos clave de la NASA a nivel mundial, junto con los de Goldstone (California) y Canberra (Australia). Estas instalaciones son fundamentales para el seguimiento 24/7 de satélites, telescopios espaciales y rovers marcianos. Fue precisamente desde aquí donde el 16 de julio de 1969 se captó por primera vez el éxito del alunizaje del Apolo 11. Actualmente, el centro monitoriza misiones como las del programa Artemis a la Luna y el telescopio espacial James Webb.
Según declaraciones previas de los responsables del centro a El Periódico, las antenas madrileñas han seguido más de 40 misiones espaciales mensuales. El complejo cuenta con seis antenas, incluyendo una de 70 metros de diámetro. La esperanza reside en el tamaño de estas infraestructuras, que podrían haber resistido los efectos más devastadores de las llamas.




