Cada municipio recibirá 10.000 euros para compensar las actuaciones necesarias tras la emergencia, que quemó aproximadamente 754 hectáreas entre ambos términos municipales. De ellas, unas 404 hectáreas corresponden a Tírig y 350 a Catí.
La Junta de Gobierno provincial ha concretado las bases de estas subvenciones, que forman parte del Plan Diputación Responde. Están dirigidas a municipios de menos de 20.000 habitantes afectados por catástrofes naturales y pueden utilizarse tanto para gasto corriente como para inversiones.
La presidenta de la Diputación, Marta Barrachina, ha destacado que el objetivo es facilitar una respuesta económica rápida a los ayuntamientos para ayudarles a recuperar la normalidad tras el incendio.
Esta es la tercera vez que se activa esta línea de ayudas por catástrofes durante el verano, tras otras emergencias por incendios y episodios de lluvias intensas. La institución también destinó 1,7 millones de euros a raíz del incendio de julio que afectó a la Vall d’Uixó y otros municipios, si bien en ese caso, la Vall d’Uixó y Onda recibieron 100.000 euros cada una mediante convenios singulares por no cumplir el requisito de menos de 20.000 habitantes.
La Diputación también ha convocado la comisión técnica para analizar los daños provocados por las lluvias intensas en Bejís y Torás, cuyos daños están siendo evaluados para determinar las actuaciones pertinentes.




