El Ayuntamiento de Ares del Maestrat, siguiendo las recomendaciones de la Generalitat, ha tomado la decisión de cerrar el paraje natural de La Mola y cancelar la programación festiva prevista para este miércoles, día del eclipse de Sol, para evitar riesgos de incendio. El alcalde, José Luis Marqués, explicó que se esperaban entre 3.000 y 5.000 personas, y el municipio no dispone de los medios necesarios para gestionar un volumen tan grande de gente.
La comisión de fiestas, ante el terreno extremadamente seco, las condiciones meteorológicas adversas y el reciente incendio en el pueblo vecino de Catí, ha optado por suspender los actos. La portavoz de la Comisión de Fiestas, Masse Ribera, aseguró que "hemos decidido suspenderlos y cada uno asumirá el riesgo y hará lo que considere oportuno. Pero nosotros hemos tomado la decisión por respeto y conciencia".
La Mola de Ares, con una altitud de entre 1.200 y 1.323 metros, goza de una doble protección como "paraje natural local" y por albergar microrreservas de flora. La conciencia del territorio y de los riesgos asociados a una llegada masiva de personas ha sido clave en esta decisión. Este espacio, un relicto botánico mantenido por su altitud y soledad, podría verse afectado de manera irreversible por un evento masivo.




