Las celebraciones comenzaron el jueves con actividades infantiles en la plaza la Sang. El viernes, la Font Nova fue el escenario de la tradicional travesía del río, recreando las costumbres de los antepasados, mientras que Enrique Salvador, presidente de la Coordinadora d’Associacions Culturals de l’Alcalatén i Barris de l’Alcora, narró la historia del santo con la 'Auca del Sant'.
La tarde del viernes vio la inauguración de la Feria de Sant Cristòfol, que este año incluía una exposición fotográfica por el centenario de la Font de la Sang. Posteriormente, se realizó la tradicional cremà dels ninots, un acto emblemático que recorrió los barrios de la Bàscula, Sant Salvador y la Sang, con la participación de la Colla de Dolçainers i Tabaleters l’Alcalatén y usuarios del Casal Jove.
Como novedades, el paraje de Sant Cristòfol acogió por primera vez un concierto del cuarteto Clariventum, y la plaza portátil fue sede de un espectáculo ecuestre organizado con el Club Hípic La Ferradura, seguido de actividades taurinas y discomóvil.
El sábado registró la mayor participación, con una novellada del XVIII Trofeo Manolo Madrid en la plaza portátil, la actuación de la Agrupació Musical l’Alcalatén, vaquetes y el grupo Los Maquis. Cerca de 1.000 personas asistieron a la tradicional cena de pa i porta, antes del concurso del Grand Prix y la música de Bandalay.
Las fiestas concluyeron el domingo con la bendición y procesión de vehículos, y la misa en la ermita, organizadas por la Junta de Sant Cristòfol, cerrando unas celebraciones que han sabido combinar la tradición con nuevas propuestas.




