Los actos centrales han comenzado en el templo parroquial con una eucaristía solemne. Durante la celebración, se ha querido reconocer la colaboración constante entre el Ayuntamiento de Figueroles y la comunidad parroquial, destacando la importancia de preservar el patrimonio local en el marco de los 300 años de historia del pueblo.
Uno de los momentos más esperados ha sido la Plantà de l'Arc de San Mateo, una costumbre que se remonta al siglo XVI. En esta ceremonia, los vecinos ofrecen al patrón los mejores productos de las huertas ante la fachada de la iglesia para pedir su protección frente a las inclemencias meteorológicas.
La jornada ha continuado con la procesión por las calles de la localidad, acompañada por el sonido de la dulzaina, y una comida de hermandad que ha reunido a más de un centenar de personas. Las celebraciones seguirán los próximos días con actos dedicados a las Sagradas Reliquias y una conferencia cultural en la Casa de la Cultura.




