Este descenso se ha producido a pesar de un ligero incremento generalizado de la temperatura del mar, según ha explicado César Bordehore, profesor de Ecología y coordinador del Laboratorio Marino de la Universidad de Alicante (UA). Bordehore ha destacado que aproximadamente el 90 por ciento de los avistamientos se concentran en el litoral mediterráneo, y este año predominan ejemplares de la Cotylorhiza tuberculata, conocida popularmente como medusa 'huevo frito', que no es urticante.
MedusApp se ha consolidado como una herramienta clave de ciencia ciudadana, permitiendo a los usuarios reportar avistamientos y picaduras en tiempo real, además de ofrecer información actualizada a los bañistas para prever la presencia de estos animales.
Bordehore ha recordado que la temperatura del agua no tiene una relación directa y exclusiva con la cantidad de medusas, sino que puede influir ligeramente en su velocidad de crecimiento. La llegada de ejemplares a la costa depende de factores naturales encadenados, como el éxito reproductivo en primavera, la supervivencia frente a depredadores, el alcance de un tamaño visible y las corrientes marinas adecuadas.
El experto subraya que la mayor percepción de medusas en verano se debe principalmente a la coincidencia con una mayor presencia de personas en las playas, y no tanto a la temperatura. "La temperatura no tiene que ver con las medusas. Se ven más en verano porque hay más gente en la playa", ha señalado.
Otra especie habitual, la Pelagia noctiluca, una de las más urticantes, puede aparecer de forma súbita coincidiendo con episodios de afloramiento de agua fría profunda ('upwelling') provocados por fuertes vientos. Esta medusa, que habita normalmente a grandes profundidades, es desplazada hacia la costa, incrementando los avisos en aplicaciones como MedusApp.
Finalmente, Bordehore ha insistido en la fluctuación natural de las poblaciones de medusas, que suben y bajan anualmente sin causa aparente, influenciadas por la depredación y, secundariamente, por la temperatura. El seguimiento continuo con aplicaciones como MedusApp facilita la interpretación de estas variaciones y ayuda a las administraciones locales a planificar mejor la información y la señalización en las playas.




