El equipo de educación ambiental del Consorcio ha sido clave en la organización de este evento, junto a la Concejalía de Medio Ambiente y la Delegación de Mantenimiento y Servicios Urbanos del Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig.
En el Área de Economía Circular, se realizó un taller práctico de semilleros con compost, donde los asistentes aprendieron a transformar biorresiduos urbanos en recursos para la tierra. También se habilitó un punto de intercambio de libros y ropa para priorizar la prevención y la reutilización.
Los más pequeños protagonizaron el concurso «Guardianes del reciclaje», creando ecoesculturas con materiales reciclados. La feria se estructuró en cuatro bloques temáticos: sostenibilidad, salud, economía circular y tradición, con un pasaporte interactivo para fomentar la participación.
En el área de tradición, artesanos impartieron talleres de cerámica, costura, madera y esparto. Roberto Soriano, de Beemaker, dirigió un taller de carpintería para construir un hotel de insectos. La Facultad de Enfermería de la Universidad CEU Cardenal Herrera coordinó el área de salud, ofreciendo pruebas gratuitas y consejos.




