La jornada, celebrada el pasado 28 de octubre, ha puesto de manifiesto la necesidad de reconocer la obesidad como una enfermedad crónica que requiere seguimiento y tratamiento continuado, así como de evitar la estigmatización de las personas afectadas.
Durante la presentación, el gerente del departamento, Juan Antonio Marqués, subrayó el significativo impacto del tratamiento de la obesidad desde perspectivas asistenciales, organizativas y socioeconómicas. Marqués también destacó cómo esta patología afecta la vida cotidiana y la calidad de vida de las personas, señalando que puede ser causa de muerte prematura.
La sesión comenzó con la intervención de Francisco José Pomares, jefe de Sección de Endocrinología y Nutrición, quien analizó las características de la obesidad como enfermedad crónica y los factores que contribuyen a su estigmatización. Pomares enfatizó la importancia de implicar a profesionales de diferentes especialidades y de Atención Primaria en su abordaje, definiendo la obesidad como «una enfermedad ubicua, un problema transversal».
Posteriormente, se celebró una mesa multidisciplinar bajo el título ‘El “peso” de la adiposidad en mi consulta: visión multidisciplinar’. Participaron Marina Ruiz (Medicina Familiar y Comunitaria), Ignacio Boira (Neumología), Carles Bodí (Cardiología), José Miguel Seguí (Medicina Interna), Francisco Quereda (Obstetricia y Ginecología) y Pilar Griñó (Medicina Digestiva). Sus aportaciones permitieron abordar las repercusiones de la obesidad desde diferentes ámbitos y subrayar la importancia de integrar su tratamiento en la atención individualizada del paciente.
El programa también incluyó una presentación sobre la vía clínica y el abordaje de la obesidad, seguida de un coloquio abierto para intercambiar experiencias y reflexionar sobre la mejora de la coordinación entre los profesionales sanitarios.




