Los trabajos han sido contratados por vía de urgencia con la empresa especializada Podas Elche. Las labores incluyen la reducción de las copas de los cinco ejemplares y la posterior retirada de los restos vegetales. El concejal de Medio Ambiente, Rubén Millán, ha destacado la dificultad para encontrar una empresa con disponibilidad inmediata en esta época del año.
La previsión es que la intervención concluya a finales de esta semana, aunque podría alargarse hasta principios de la próxima. Mientras tanto, las zonas acotadas de La Glorieta permanecerán cerradas al tránsito de personas y se reabrirán una vez garantizadas las condiciones de seguridad.
La actuación responde a los desprendimientos de ramas de las últimas semanas. Según el consistorio, los ficus presentan características estructurales condicionadas por una poda severa y el traslado que sufrieron durante la reforma de la zona verde en 2005, lo que ha provocado que algunas ramas tengan un anclaje más débil.
Esta es la tercera intervención sobre estos árboles en los últimos cuatro años, tras las realizadas en noviembre de 2022 y febrero de 2024, además de las labores habituales de mantenimiento. Los especialistas recomiendan trabajos de formación anual y otras medidas complementarias para minimizar incidencias futuras.




