La entidad ha calificado el proceso de información pública como un fraude, al considerar que el proyecto es incompleto. Según denuncian, la documentación expuesta no analiza el impacto real de la construcción de 500 chalets y sus piscinas, centrándose únicamente en movimientos de tierras e infraestructuras básicas.
Las alegaciones cuestionan la validez de la declaración de impacto ambiental del año 2002. La plataforma señala que, en la actualidad, la zona está protegida por diversas figuras ambientales, como el paisaje protegido del Serpis y la proximidad a la ZEPA Montañas de la Marina, además de la presencia de avifauna en peligro de extinción.
Además, la Coordinadora critica la ausencia de un estudio de alternativas y la falta de información sobre los viales de acceso, la conducción de agua y otros servicios municipales prometidos. La entidad ha trasladado sus quejas a la administración local, que es el órgano sustantivo del proyecto.




