Los municipios de Gátova, Marines y Olocau, afectados por el incendio forestal que ha quemado 633 hectáreas de la Serra Calderona, tienen ocho tramos de cortafuegos pendientes de ejecución o adaptación desde 2017. Así lo revelan en un escrito conjunto suscrito por los tres ayuntamientos, que pedían a la Generalitat la implementación de un cortafuegos de nivel 1 a lo largo de la carretera CV-25.
El escrito, firmado por los alcaldes Jesús Salmerón Berga (PP) de Gátova, Juan Romero Durban (Compromís) de Marines, y Antonio Ropero Morales (PSPV) de Olocau, solicitaba a las consellerias competentes en carreteras, medio ambiente y prevención de incendios que impulsen de manera coordinada la definición técnica, programación presupuestaria y ejecución de esta área cortafuegos. La petición se fundamentaba en el Plan de prevención de incendios forestales del parque natural de la Serra Calderona y en los planes locales de los tres municipios.
La gestión de esta medida antiincendios recae actualmente en la Conselleria de Medi Ambient, Infraestructures, Territori i de la Recuperació, dirigida por el vicepresidente tercero Vicente Martínez Mus. Los ayuntamientos pedían la identificación y delimitación de los tramos afectados por la unidad de actuación 20/21 en la CV-25, así como la redacción o actualización de los proyectos técnicos y la incorporación de la actuación a la programación presupuestaria con la máxima prioridad, teniendo en cuenta los antecedentes de incendios graves en la zona.
Los responsables municipales recuerdan que la Serra Calderona presenta condiciones favorables para la rápida propagación del fuego, como los vientos de poniente canalizados por los valles, altas temperaturas, escasas precipitaciones y baja humedad relativa. Estas circunstancias incidieron en el incendio de 2017, que afectó 1.413 hectáreas, y en otro registrado en 2005, además de un incendio en 1992. La documentación de prevención también identifica núcleos de igniciones por rayo en el entorno de Olocau y Marines Viejo.
El parque natural de la Serra Calderona, con 18.095 hectáreas, incluye numerosos elementos vulnerables como núcleos urbanos, urbanizaciones, explotaciones agrícolas e infraestructuras. Los tres municipios consideran necesaria una estrategia supramunicipal coordinada con la Generalitat, donde la CV-25 se convierta en una infraestructura estratégica para la prevención, extinción de incendios y evacuación.




