La Conselleria de Educación ha aportado 1.098.682 euros adicionales al proyecto del nuevo centro educativo, dentro del Pla Edificant. Este incremento responde a una revisión de precios solicitada por el actual gobierno municipal, a raíz de la licitación desierta del CEIP Braçal, que el ayuntamiento achacó a la infrafinanciación y la falta de actualización de los módulos.
El anterior alcalde, Rafa Mateu, ya había denunciado la insuficiencia de la partida inicial en 2022 y se negó a licitar la obra, renunciando al convenio firmado con Educación. Ahora, con el nuevo presupuesto de 5.939.000 euros, el ayuntamiento prevé sacar a concurso la construcción durante este trimestre para iniciar la obra a principios de 2027. El proyecto incluye la demolición del edificio actual y la construcción de un nuevo inmueble de planta baja y primer piso.
El nuevo CEIP Braçal pondrá fin a la problemática de las aulas prefabricadas y la falta de espacio, que ha obligado a habilitar el comedor fuera del centro. El nuevo edificio contará con seis aulas de Primaria, cuatro de Infantil (una de ellas para dos años), un comedor con cocina, nuevos despachos, salas polivalentes, biblioteca, aula de informática y un gimnasio, además de pistas deportivas, para albergar a unos 150 alumnos.
A pesar de que el proyecto avanza, el traslado provisional de los alumnos aún presenta complicaciones. El ayuntamiento está tramitando la ubicación de las infraestructuras provisionales en la "guardería vieja" y el local del musical, donde se añadirán módulos prefabricados. Este movimiento no podrá realizarse antes del inicio de curso, a la espera de permisos y la ratificación definitiva de la Conselleria. El traslado se hará "durante el curso", según ha explicado el alcalde, Francesc Mateu, quien no descarta utilizar la casa de cultura para albergar despachos provisionales.




