Los invertebrados convierten las grandes mortalidades de peces en recurso para vertebrados terrestres

Un estudio de la UMH en El Hondo revela cómo los insectos actúan de intermediarios en la transferencia de energía de los peces muertos hacia aves y otros animales terrestres.

Imagen genérica de peces muertos en un humedal con insectos y aves alrededor.
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Imagen genérica de peces muertos en un humedal con insectos y aves alrededor.

Un estudio liderado por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) revela que los invertebrados actúan como intermediarios en la transferencia de energía desde los peces muertos hacia las aves y otros vertebrados de su entorno.

La investigación, publicada en la revista Freshwater Biology, se ha llevado a cabo en el Parque Natural de El Hondo (Alicante) y muestra que la energía de los peces muertos no llega a los vertebrados terrestres solo por el consumo directo de las carroñas. Una parte importante se transfiere a través de los invertebrados que colonizan los cadáveres y que, posteriormente, son consumidos por aves y otros vertebrados.
El artículo analiza de forma conjunta las comunidades de vertebrados e invertebrados asociadas a grandes acumulaciones de peces muertos y sus cambios durante la descomposición. El estudio se realizó en el marco de las mortalidades de carpa común (Cyprinus carpio) que se producen en El Hondo durante actuaciones de gestión de esta especie invasora. Las mortalidades masivas, causadas por sequías, temperaturas extremas o falta de oxígeno, son cada vez más relevantes en el contexto del cambio global.
El trabajo monitorizó 20 acumulaciones de carpas, con una biomasa media de 110 kilos por acumulación, durante 35 días. Se utilizaron cámaras trampa para registrar la actividad de los vertebrados y se realizaron muestreos de invertebrados. Se identificaron 35 taxones de vertebrados y 20 grupos de invertebrados.
Uno de los principales resultados es que el 60 % de los taxones de vertebrados se alimentó exclusivamente de invertebrados asociados a las carroñas, mientras que solo un 11,4 % consumió directamente los peces muertos. Un 28,6 % combinó ambos tipos de alimentación. Entre los consumidores de invertebrados destacaron numerosos pequeños paseriformes insectívoros, otras aves y algunos mamíferos. Los cadáveres de carpa fueron colonizados por más de 200.000 individuos, principalmente larvas de dípteros y derméstidos.
La importancia de los diferentes consumidores cambia con la descomposición. Los vertebrados que comían peces fueron más abundantes al principio, mientras que los que se alimentaban de invertebrados aumentaron con el tiempo, coincidiendo con los cambios en la comunidad de invertebrados.

"Los resultados muestran que una gran acumulación de peces muertos no es simplemente un recurso para los animales que comen carroña. Estos cadáveres generan una comunidad de invertebrados asociada que, a su vez, se convierte en alimento para otros vertebrados."

investigadores
De este modo, los invertebrados actúan como intermediarios entre los ecosistemas acuáticos y terrestres, facilitando que la energía de los peces muertos llegue a animales terrestres. Las grandes mortalidades de peces funcionan como puntos calientes de la actividad trófica en los humedales. La comprensión de estos grandes pulsos de biomasa es clave para conocer sus consecuencias en la biodiversidad y el funcionamiento de los ecosistemas, especialmente ante el incremento de episodios de mortalidad masiva asociados al cambio global.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Universidad Miguel Hernández (UMH) (03/09/2026)