Adolescentes federados en fútbol tienen mayor riesgo de apostar, según un estudio de la UMH

La investigación revela que los jóvenes futbolistas federados muestran más indicadores de juego problemático que quienes practican otros deportes.

Imagen genérica de un balón de fútbol sobre césped con la portería desenfocada al fondo, con luz de atardecer y ambiente mediterráneo.
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Imagen genérica de un balón de fútbol sobre césped con la portería desenfocada al fondo, con luz de atardecer y ambiente mediterráneo.

Una investigación de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), la Universidad de Vigo y la Universidad Internacional de Valencia revela que los adolescentes federados en fútbol muestran mayor frecuencia de apuestas, mayor intención de jugar y más indicadores de juego problemático.

Los adolescentes federados en fútbol muestran una mayor frecuencia de apuestas, una mayor intención de jugar y más indicadores de juego problemático que quienes practican otros deportes o no están federados. Así lo indica un estudio publicado en la revista científica International Gambling Studies, en el que ha participado la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), junto con la Universidad de Vigo y la Universidad Internacional de Valencia. La investigación destaca la necesidad de incorporar la prevención de las apuestas en los clubes deportivos y las escuelas de fútbol.
El reciente Mundial de Fútbol de 2026 ha puesto de manifiesto la vinculación entre el deporte y la industria de las apuestas, batiendo récords de participación. En este contexto, el estudio ha analizado la relación entre la práctica deportiva y las conductas de apuestas en adolescentes. Los resultados revelan que los jóvenes que practican fútbol federado presentan una mayor implicación en los juegos de apuestas.
El estudio ha contado con la participación de 728 estudiantes de Educación Secundaria de Galicia, con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años. Se compararon tres grupos: adolescentes no federados, federados en fútbol y federados en otras disciplinas deportivas. "Tradicionalmente, hemos considerado que la práctica deportiva constituye un factor de protección frente a las conductas de riesgo durante la adolescencia. Sin embargo, nuestros resultados indican que esta relación depende del contexto deportivo", explica Daniel Lloret Irles, profesor de Psicología Social de la UMH.
Los futbolistas adolescentes mostraron una mayor motivación relacionada con la búsqueda de emociones y motivaciones económicas y sociales, además de una menor percepción del riesgo asociado a las apuestas. Los investigadores relacionan estos resultados con la creciente presencia de las apuestas en el mundo del fútbol, presentándolas como una prolongación natural de la afición.
"El problema no es el fútbol como actividad deportiva, sino la progresiva normalización de las apuestas dentro de la cultura futbolística", señala el profesor de la Universidad de Vigo Manuel Isorna Folgar. La preocupación se acentúa ante la expansión de las apuestas deportivas, que multiplican las oportunidades de apostar.
Aunque en España está prohibido apostar a los menores de 18 años, datos del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones indican que el 24,4% de los estudiantes de 14 a 18 años ha participado en juegos de apuestas con dinero el último año, y cerca del 5% presenta indicadores de juego problemático. Los investigadores advierten de que la adolescencia es una etapa sensible a la influencia de los iguales y la búsqueda de emociones.
El estudio propone ampliar los programas de prevención del juego problemático a los clubes deportivos, federaciones y escuelas de fútbol. "Los clubes deportivos tienen una oportunidad extraordinaria para convertirse en agentes de prevención", destaca Isorna. El objetivo es evitar que la pasión por el fútbol se convierta en una puerta de entrada a las apuestas.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Universidad Miguel Hernández (UMH) (02/11/2026)