La muestra reúne fotografías, documentos históricos, objetos personales y testimonios para recuperar las historias de las víctimas y mantener viva su memoria. El alcalde de Elche, Pablo Ruz, ha asistido a la inauguración, advirtiendo del riesgo de que el paso del tiempo haga olvidar las consecuencias del terrorismo.
Ruz ha subrayado la importancia de transmitir a las nuevas generaciones lo ocurrido, señalando que es un problema "gravísimo para una democracia que quiere ser madura" y que "es inmoral que lo olvidemos". Ha agradecido la labor de las entidades organizadoras para mantener viva la memoria de las víctimas.
La tercera teniente de alcalde, Aurora Rodil, ha destacado que la exposición constituye "no solo una muestra de memoria, sino también de tributo", y ha afirmado que recordar a las víctimas es una obligación colectiva. "Las víctimas jamás pidieron venganza. Solo se pide justicia", ha declarado.
Organizada por el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo y la Fundación Víctimas del Terrorismo, con la colaboración de la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Elche, la muestra llega a la ciudad tras pasar por el Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil y el Centro Cultural Nicolás Salmerón, en Madrid.
El presidente de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Juan Benito, ha recordado a las familias de los agentes asesinados y a los supervivientes, subrayando que recordar a las víctimas reafirma los valores democráticos y transmite lo ocurrido "con rigor, con verdad y colocando siempre a las víctimas en el centro".
El director general de Atención a Víctimas de la Generalitat Valenciana, Francisco Javier Soler, ha agradecido al Ayuntamiento de Elche la acogida de la muestra, enmarcada en las iniciativas para extender por todo el territorio actividades de recuerdo y conocimiento.
La muestra propone un recorrido por las vidas de los doce agentes asesinados, muchos de ellos jóvenes que iniciaban su trayectoria. El ataque, perpetrado con un coche bomba, causó más de sesenta heridos y dejó una profunda huella en la sociedad española. Entre las víctimas se encontraban dos nacidos en la Comunitat Valenciana: Miguel Ángel Cornejo Ros, de Burjassot, y Santiago Iglesias Godino, de Hondón de las Nieves.




