El Ayuntamiento de Orihuela ha organizado un acto institucional para conmemorar el Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra cada 10 de octubre. El objetivo principal ha sido sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia del bienestar emocional, visibilizar las dificultades de las personas con problemas de salud mental y reclamar una atención accesible y adaptada a sus necesidades.
El acto, presidido por la concejala de Sanidad, Irene Celdrán, ha contado con la presencia de concejales, representantes de asociaciones, profesionales del sector y ciudadanos. Se ha subrayado que la salud mental es una parte esencial de la salud general y debe ser una prioridad durante todo el año, incidiendo en la necesidad de eliminar prejuicios, facilitar el acceso a recursos y promover una sociedad inclusiva.
Irene Celdrán ha destacado el sufrimiento emocional a menudo invisible y ha apelado a la sensibilidad colectiva para prestar atención a quien lo necesita. "Quiero pediros que aprendamos a mirar más allá de una sonrisa, a escuchar más allá de las palabras y a estar cerca de quienes nos necesitan", ha expresado, defendiendo la normalización de las conversaciones sobre salud mental y la creación de entornos de confianza.
La responsable municipal ha recordado que detrás de cada problema de salud mental hay una vida y una familia que merece comprensión y respeto. También ha agradecido la labor de los profesionales sanitarios, sociales, asociaciones y familias que acompañan a las personas afectadas. "Ojalá aprendamos a preguntar más veces cómo estás y, sobre todo, a quedarnos a escuchar la respuesta", ha manifestado.
Posteriormente, Gertrudis Marcos, presidenta de ADIEM, y Fernando Serna, psicólogo de ADIEM, han leído el manifiesto elaborado para la ocasión, bajo el lema "Haz match con tu salud mental". El documento pone énfasis en la conexión con las propias emociones, el reconocimiento de necesidades personales y el acercamiento a recursos de ayuda.
El manifiesto ha incidido en la importancia de cuidar la salud mental, disponer de herramientas para afrontar dificultades, recibir apoyo y desarrollar una vida digna. Se ha prestado especial atención a la salud mental de los jóvenes, pero se ha subrayado que puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad o circunstancias. También se ha advertido de la influencia de la soledad, la incertidumbre o las dificultades económicas en el bienestar emocional.
Se ha defendido la necesidad de crear espacios de escucha y comprensión, abordando la salud mental desde una perspectiva amplia que incluya aspectos sociales y personales. Un mensaje central ha sido combatir el estigma, recordando que tener un problema de salud mental no define a una persona ni limita sus capacidades o derechos.
Fernando Serna ha enfatizado que conectar con la salud mental debe traducirse en información clara, solicitud de ayuda sin miedo y atención accesible y continuada. Se han señalado las dificultades de acceso a profesionales y recursos, así como la falta de continuidad entre servicios, que agravan la vulnerabilidad de muchas personas.
El manifiesto ha reivindicado el refuerzo de los servicios públicos de salud mental, una mayor coordinación entre servicios sanitarios, sociales y asociativos, y el impulso de la prevención y detección temprana, especialmente en centros educativos. También se ha defendido una atención basada en el respeto a los derechos humanos y la participación de las personas afectadas.
Finalmente, se ha agradecido la participación del Ayuntamiento de Orihuela y la labor de entidades dedicadas a promover la salud mental. Se ha recordado que el cuidado de la salud mental requiere escucha, recursos suficientes, apoyos reales y compromisos para mejorar la vida de las personas, construyendo una Orihuela que acompañe e incluya a todos.




