El suceso se produjo cuando un vehículo blanco embistió a un coche en el que viajaba una familia que se dirigía a desayunar. Como consecuencia de la colisión, los afectados tuvieron que recibir asistencia sanitaria por contusiones.
Tras el accidente, el conductor del vehículo causante huyó a pie. Según fuentes policiales, el hombre se escondió entre unos arbustos y, al ser descubierto por los agentes, emprendió una huida a la carrera. La Policía Local inició una persecución a pie que concluyó con su localización y detención.
Una vez interceptado, se le practicó la prueba de alcoholemia, en la que registró una tasa de 0,62 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Por estos hechos, el conductor se enfrenta a un presunto delito contra la seguridad vial.
Este incidente pone de manifiesto los riesgos de conducir bajo los efectos del alcohol y las graves consecuencias que puede acarrear para otros usuarios de la vía. La Policía Local ha reiterado su mensaje de concienciación: “Si bebes, no conduzcas”.




