La inversión, que se concentra en un tramo de aproximadamente 973 metros de longitud del Camino Camp Roig (parcela 9012 del polígono 15), tiene como objetivo principal garantizar la seguridad del tránsito.
El firme de esta vía rural presentaba desperfectos notables, incluyendo fisuras, agujeros, desprendimiento de grava y deformaciones que dificultaban la circulación segura de vehículos.
La Generalitat Valenciana aporta el 85% del coste total de los trabajos mediante una subvención destinada a la mejora de caminos rurales.
La empresa adjudicataria de los trabajos es BECSA, que se encargará de la ejecución de las mejoras previstas.




